¡Felicidades!  El mero hecho de desearlo ya te convierte en una persona especial.

Los Bancos de Alimentos funcionan gracias a la colaboración desinteresada e imprescindible de los voluntarios. Dada la estructura de financiación de los Bancos de Alimentos, en general disponemos de un mínimo de personal contratado en plantilla, por lo que la mayor parte de las acciones se llevan a cabo gracias a y con el concurso de voluntarios.

Como voluntarios participan personas cuyo horario de trabajo les deja algunas horas disponibles, profesionales liberales que pueden acomodar su horario a conveniencia y jubilados que aportan su experiencia laboral y ponen sus conocimientos y relaciones al servicio de los Bancos de Alimentos para ayudar a los más desfavorecidos.

En función de la disponibilidad de horarios, hay voluntarios que colaboran de forma fija y presencial unos días concretos y otros que son los que colaboran en acciones determinadas como charlas informativas, campañas de recogida, etc.

También existen acciones que no precisan de la asistencia personal al Banco y pueden ser realizadas desde casa.

Por último –pero no menos importante- hay que tener en cuenta que los Bancos de Alimentos disponemos de recursos escasos y por tanto deben ser gestionados con la máxima eficiencia. Ello implica que para ser voluntario, además de buena voluntad se debe ser eficaz y comprometerse con la tarea que se le encomiende en el seno de la Organización.